
Módulo de OMB® AES
Tu LinkedIn deja de ser una red social
y se vuelve una máquina comercial.
Para que quede claro
Operamos tus cuentas con más y mejores filtros y generamos conversaciones reales y auténticas desde tus propias cuentas. Las oportunidades que te llegan son reales.
OMB opera en LinkedIn desde 2012, sin interrupción. Cada criterio que hoy gobierna el sistema tiene origen en una conversación real: la invitación que abrió una cuenta corporativa y la que nunca obtuvo respuesta, el mensaje que aseguró la reunión y el que llegó tarde, el silencio de dos años que aun así admitió una segunda oportunidad. Miles de aciertos y algunos errores, que son los que dejan las lecciones más valiosas.
Por eso no es una herramienta genérica a la que haya que enseñarle a vender, ni una agencia que escala añadiendo manos. Es un método probado, traducido a código, que opera con criterio propio sobre las cuentas de tu equipo.
Automatización completa
Seis etapas encadenadas que corren solas. Ninguna depende de que alguien se acuerde de ejecutarla.
La plataforma
Hoy cada vendedor opera su propia cuenta y nadie tiene visibilidad del conjunto. Aquí las conversaciones de todas las cuentas llegan a la misma pantalla, con su historial completo, localizables por nombre, empresa o por el contenido del mensaje.
Y llegan clasificadas: quién manifestó interés, quién respondió de forma tibia, a quién le debes respuesta y con quién conviene no insistir.

Durante años hubo que elegir entre dos caminos. Escribir poco y bien, con un equipo que nunca alcanzaba a cubrir el mercado. O escribir mucho con plantilla, y ver caer la tasa de respuesta junto con la reputación de la cuenta. La inteligencia artificial disuelve esa disyuntiva.
Mensaje excelente, alcance mínimo, y una operación que se interrumpe apenas el vendedor tiene una semana exigente.
Alcance amplio, tasa de respuesta marginal, y una cuenta que empieza a acumular reportes.
Cada nota se redacta sobre lo que esa persona hace, dónde trabaja y qué se dijeron antes. No hay plantilla que completar: hay un mensaje distinto por contacto, y todos se envían.

El prospecto se genera de forma automática dentro del CRM de OMB AES, con la conversación completa en su ficha. No hay exportación ni captura manual: es el mismo registro consultado desde otra pantalla, y por eso nada se pierde entre una herramienta y la siguiente.
Y de ahí, hacia el cierre
Cuando alguien solicita una llamada o comparte su número, el vendedor asignado lo recibe al instante, con el enlace a la conversación. No espera al reporte del lunes.
Si tu mercado está fuera de México, redacta en el idioma y con el registro regional que corresponde. No es una traducción: es una redacción distinta.
Cuando la conversación madura, se presenta a tu director comercial como lo que es: un ascenso en el nivel de atención. Quien abrió la relación permanece coordinando.

Social Selling no es una herramienta suelta: es un módulo de OMB® AES, el sistema donde reside toda la operación. El CRM es otro módulo del mismo sistema, y por eso el prospecto y su conversación son literalmente el mismo registro.
Es lo que ninguna integración entre dos productos distintos puede ofrecer. Y significa que el día que decidas ampliar el alcance, la capacidad ya está disponible, sin migraciones.
Se habilitan según el plan contratado. No es necesario adoptarlos todos desde el inicio.
Tu red

Si tu equipo lleva años en LinkedIn, acumula miles de contactos que aceptaron la conexión y con los que nunca hubo una conversación. El permiso ya está concedido. Es el activo de menor costo de adquisición y el que casi ninguna empresa trabaja.
Aplica especialmente a cuentas con una red consolidada. Y para aprovecharlo hacen falta filtros que ni LinkedIn ni Sales Navigator ofrecen, porque ninguno conoce tu historial con esa persona.
El módulo opera sobre las cuentas de tu equipo, de modo que la licencia la contrata cada empresa. Existen dos escenarios y conviene resolverlo desde el inicio, porque modifica el presupuesto.
Requerido si necesitas filtrar por tamaño de empresa, que en B2B suele ser el criterio determinante. Es la opción de segmentación completa.
Si el tamaño de empresa no es determinante en tu caso, esta licencia es suficiente y cubre dos cuentas. Es la alternativa de menor inversión inicial.
El criterio es uno solo: si tu venta exige distinguir a la empresa de cien empleados de la de diez, necesitas Sales Navigator, porque el tamaño de empresa es el único filtro que LinkedIn reserva a esa licencia. Si tu comprador se define por puesto, industria o ciudad, Premium es suficiente y la inversión se reduce de forma considerable.
La licencia la contrata cada empresa y no está incluida en la mensualidad.
Oferta de valor
Tu licencia de LinkedIn sabe en qué empresa trabaja una persona y qué puesto tiene. OMB AES parte de ahí y le suma lo que solo existe en tu historial: cuándo se conectaron, qué se dijeron y quién pidió que lo buscaras más adelante. Con inteligencia artificial, esa memoria se convierte en el criterio que decide a quién le escribes hoy y con qué argumento.
Los criterios marcados vienen de tu licencia de LinkedIn, y OMB AES los aprovecha tal cual: segmenta leyendo las cuentas de LinkedIn de tu equipo, así que todo lo que tu licencia ya sabe, el sistema lo usa. La licencia la contratas tú y no va incluida en la mensualidad. Las seis capas de abajo no necesitan ninguna licencia adicional: salen de tu historial, que ya es tuyo.
Tu licencia pone los primeros cuatro criterios.
OMB AES suma los otros seis con inteligencia artificial, y juntos deciden.

Los tres juicios que un vendedor con experiencia hace sin pensarlo, y que ninguna herramienta había logrado replicar.
El oficio
Es lo que separa un mensaje que obtiene respuesta de uno que se ignora. El sistema mide el silencio acumulado y ajusta por completo la apertura.
No hay demora que reconocer. Mencionar el tiempo transcurrido sugeriría que se están contando las horas. Se responde y se propone la llamada.
Una frase que reconozca la demora y avance. Sin disculpas extensas: reconocer, sí; justificarse, nunca.
A esa distancia el recuerdo es difuso. Se restituye el contexto en pocas palabras, sin dar por hecho que debería recordarlo, y se pregunta por su situación actual.
A esta distancia no se explica por qué no hubo respuesta: esa explicación sobra y centra el mensaje en quien escribe. Puede que no te ubique, que haya cambiado de empresa y que el motivo de aquella conversación ya no exista. Aquí no se vende: se reconstruye la relación.
Tu cuenta
Que una inteligencia artificial escriba en tu nombre solo funciona si la confianza se construye por etapas. Por eso no es una decisión de todo o nada.
El sistema investiga, determina con quién conviene abrir conversación y redacta el mensaje. Tú lo revisas y lo apruebas, lo editas o lo descartas. Nada se envía sin tu autorización.
Opera de forma autónoma. Y no se habilita de golpe: se libera por carriles, uno a la vez, comenzando por el de menor riesgo.
Incluso en modo automático hay decisiones que siempre se te consultan: cuando alguien comparte su teléfono, cuando solicita una cotización o cuando la conversación toma un giro delicado.
Es la primera pregunta que nos hacen, y con razón: una cuenta de LinkedIn representa años de red construida. Por eso el sistema opera con la prudencia de un profesional con experiencia, y cada límite queda a la vista para que lo ajustes.


Conectamos tus cuentas y el sistema replica las conversaciones. En la primera semana tienes el listado de quienes manifestaron interés y siguen esperando respuesta, sin haber enviado un solo mensaje nuevo.
+52 56 6387 6979