El mayorista vive de la recompra: el mismo cliente pidiendo cada semana, con su lista de precios y su línea de crédito. Lo que se pierde es el pedido que nadie tomó a tiempo y la factura que nadie cobró. El sistema toma pedidos, aplica la lista de cada cliente y lleva la cobranza con registro.
El cliente pide por WhatsApp con su lista de precios y su historial; el pedido llega listo a surtir.
Tiendas, negocios y compradores localizados por zona y giro, validados uno por uno.
Estado de cuenta, recordatorios por vencimiento y promesas de pago registradas.
Nuevos productos y cambios de precio comunicados por campaña a la cartera.
Con la lista de precios de cada cliente.
Nuevos puntos de venta por zona.
Recordatorios con tono empático.
CFDI y complemento de pago desde la ficha.
Catálogo, listas de precio, zonas, condiciones de crédito y vendedores.
Catálogo por lista, flujo de pedido, etapas de cobranza y territorios.
Pedidos, prospección, cobranza y campañas.
Sí: cada cliente tiene su lista, su condición de crédito y su historial, y el sistema cotiza con eso.
Por API cuando el proveedor lo permite; si no, los pedidos llegan estructurados a tu equipo de surtido.
Siguen visitando; el sistema toma el pedido entre visitas y les avisa lo que necesita una llamada.
Ninguna pieza trabaja sola. Tres combinaciones que suman con lo que acabas de leer, y por qué.
Decenas de casos de uso, una sola operación: híbrida cuando tu equipo quiere decidir, autónoma cuando no hace falta.
Tú eliges cuánto opera el sistema y cuánto tu gente, caso por caso. Todo corre sobre el mismo criterio y deja el mismo registro.
Agenda una demo: vemos tu operación con tu equipo y salimos con un plan de puesta en marcha.
Puesta en marcha en días · Cero consultores · Un solo sistema