Un plan de rehabilitación vale por su constancia: diez sesiones que se cumplen curan, diez sesiones que se abandonan a la cuarta no. El sistema atiende la primera consulta, agenda el plan completo y persigue cada sesión con la constancia que una recepción no alcanza.
Formulario y WhatsApp con las preguntas que tu terapeuta necesita antes de la valoración.
El plan completo en el calendario del terapeuta, con recordatorio y reprogramación automáticos.
Quién va a tiempo, quién abandona y quién necesita una llamada.
Al cerrar un plan, la solicitud de reseña llega sola.
Cada sesión se recuerda por el canal que el paciente contesta.
Seguimiento a quien se atrasa.
Con su disponibilidad real.
Facturado desde la ficha.
Servicios, terapeutas, planes típicos y horarios.
Agenda por terapeuta, etapas de plan y recordatorios.
Atención, agenda y seguimiento de adherencia.
El sistema registra la aseguradora y los datos de la póliza en la ficha; la autorización la gestiona tu equipo con esa información a la mano.
Sí: el plan se crea como serie de citas y cada una lleva su recordatorio.
Se le ofrecen horarios reales de reprogramación y la sesión no se pierde.
Ninguna pieza trabaja sola. Tres combinaciones que suman con lo que acabas de leer, y por qué.
Decenas de casos de uso, una sola operación: híbrida cuando tu equipo quiere decidir, autónoma cuando no hace falta.
Tú eliges cuánto opera el sistema y cuánto tu gente, caso por caso. Todo corre sobre el mismo criterio y deja el mismo registro.
Agenda una demo: vemos tu operación con tu equipo y salimos con un plan de puesta en marcha.
Puesta en marcha en días · Cero consultores · Un solo sistema