Un prospecto inmobiliario escribe a cinco anuncios a la vez y se queda con quien contesta primero y le entiende. El sistema califica presupuesto, zona y tiempo de compra, agenda la visita con el asesor correcto y da seguimiento durante los meses que dura una decisión, sin que ningún prospecto se enfríe.
Presupuesto, zona, tipo de propiedad y forma de pago capturados desde portales, anuncios y WhatsApp.
Agenda por asesor con recordatorio y confirmación; cada visita registrada en la ficha.
Nuevas propiedades y cambios de precio comunicados a quien sigue buscando.
Propietarios atendidos, valuación agendada y contrato de intermediación con firma electrónica.
A cualquier hora, en cualquier portal.
Calificados antes de agendar.
Seguimiento hasta que compra o descarta.
Por asesor y por operación.
Zonas, tipos de propiedad, asesores, portales y proceso de venta.
Etapas de prospecto y de propiedad, agenda por asesor, plantillas y contratos.
Atención, calificación, visitas, seguimiento y captación.
Los prospectos de portales, anuncios y sitio propio entran a la misma bandeja; el inventario se administra en el sistema o se sincroniza cuando el portal lo permite.
Cada asesor ve lo suyo y la dirección ve todo; la asignación sigue las reglas que tú defines.
Sí: capta la propiedad, agenda la valuación y prepara el contrato de intermediación.
Ninguna pieza trabaja sola. Tres combinaciones que suman con lo que acabas de leer, y por qué.
Decenas de casos de uso, una sola operación: híbrida cuando tu equipo quiere decidir, autónoma cuando no hace falta.
Tú eliges cuánto opera el sistema y cuánto tu gente, caso por caso. Todo corre sobre el mismo criterio y deja el mismo registro.
Agenda una demo: vemos tu operación con tu equipo y salimos con un plan de puesta en marcha.
Puesta en marcha en días · Cero consultores · Un solo sistema