Una clínica dental vive de dos cosas: que quien pregunta por una valoración llegue, y que quien ya es paciente vuelva. Las dos dependen de contestar rápido y de dar seguimiento durante meses, que es justo lo que un consultorio no puede sostener a mano. Nosotros nos hacemos cargo.
Anuncios, formularios y WhatsApp entran a una sola bandeja; la valoración se agenda sobre la agenda real de cada odontólogo.
Cotización por tratamiento con tu tarifario, recordatorios de aceptación y financiamiento explicado con criterio.
Limpiezas, ortodoncia y controles: cada paciente recibe su llamado a tiempo, por el canal que responde.
Reseñas solicitadas después de cada cita y respondidas con tu voz en Google.
Cada consulta se contesta en segundos, a cualquier hora.
Seguimiento a presupuestos abiertos hasta que el paciente decide.
Recordatorios por tratamiento, no correos genéricos.
CFDI y cobranza desde la misma ficha del paciente.
Especialidades, tarifario, sillones y cómo se agenda hoy.
Etapas de paciente, plantillas de presupuesto, recordatorios por tratamiento.
Atención de canales, agenda, recall y reseñas todos los días.
La agenda y la ficha comercial viven en OMB AES; el expediente clínico sigue en tu sistema. Se conectan por calendario y, cuando el proveedor lo permite, por API.
Sí, con tu tarifario y tus paquetes. El odontólogo define el plan; el sistema lo presenta, lo envía y le da seguimiento.
Cada sucursal ve lo suyo y la dirección ve todo, con el mismo criterio de atención.
Ninguna pieza trabaja sola. Tres combinaciones que suman con lo que acabas de leer, y por qué.
Decenas de casos de uso, una sola operación: híbrida cuando tu equipo quiere decidir, autónoma cuando no hace falta.
Tú eliges cuánto opera el sistema y cuánto tu gente, caso por caso. Todo corre sobre el mismo criterio y deja el mismo registro.
Agenda una demo: vemos tu operación con tu equipo y salimos con un plan de puesta en marcha.
Puesta en marcha en días · Cero consultores · Un solo sistema