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Contratos digitales

Firma electrónica con atribución fiable, integridad SHA-256, cadena de eventos completa y sello criptográfico de tiempo.

Los acuerdos que firmas en la plataforma no son un PDF con una imagen encima: son un expediente probatorio completo, construido para resistir escrutinio.

  • Atribución fiable. Cada firmante recibe una liga personal e intransferible y firma con su trazo y su nombre; la plataforma registra fecha, hora, dirección IP, dispositivo y geolocalización de cada firma.
  • Integridad matemática. El texto del contrato queda ligado a su huella criptográfica SHA-256: cambiar una sola letra produce una huella distinta. Si el texto se renegocia antes de completar las firmas, las ya otorgadas se restablecen y quedan documentadas, de modo que todas las partes firman exactamente el mismo documento.
  • Cadena de eventos completa. Creación, envío, cada vista y cada firma quedan asentadas con su momento y su origen. El expediente cuenta la historia entera del acuerdo, no solo su final.
  • Documento fabricado en el servidor. El archivo probatorio nunca se arma en el navegador del firmante: lo genera el servidor a partir del mismo texto cuya huella se firmó, y se sella con un sello criptográfico de tiempo (RFC 3161) que fija su existencia en una fecha cierta.
  • Reconocimiento legal. El esquema descansa en los principios que la legislación de comercio electrónico reconoce a los mensajes de datos: un método de atribución fiable y la integridad de la información desde su firma.

En palabras simples: por qué es más seguro que el papel

Si prefieres los contratos de toda la vida, esta parte es para ti. Un contrato firmado aquí:

  • No se puede alterar ni eliminar. Al firmarse queda sellado con una huella matemática única. Si alguien cambiara una sola letra, la huella dejaría de coincidir y el propio documento lo delataría. Por eso un contrato firmado jamás se corrige por encima: si las partes acuerdan un cambio, se firma un adendo, un documento nuevo que se suma al expediente sin tocar el original.
  • No se pierde. El papel se traspapela, se moja o se queda en un cajón. Aquí tu contrato vive en tu cuenta con su expediente completo, y puedes descargar tu copia cuando lo desees: tu copia y la nuestra son idénticas, y cualquiera puede comprobarlo por su huella.
  • Nadie puede firmar por ti. La liga de firma es personal e intransferible, y cada firma guarda fecha, hora, lugar y dispositivo. Una firma de pluma se puede imitar; esto no.
  • Tiene valor legal. La ley reconoce los contratos celebrados por medios electrónicos cuando puede saberse con fiabilidad quién firmó y que el contenido no cambió después. Este sistema existe exactamente para eso.
  • No necesitas saber de tecnología. Recibes una liga, lees el documento completo y firmas con tu trazo o tu nombre desde tu teléfono o tu computadora. Sin instalar nada, sin cuentas nuevas y sin claves que memorizar.